jueves, 11 de octubre de 2007

ECUADOR: Marialuz Albuja (1972)




MARIALUZ ALBUJA (Quito, 1972). Estudió Artes Liberales en la Universidad San Francisco de Quito y sacó su maestría en Estudios de la Cultura en la Universidad Andina Simón Bolívar. Ha publicado dos poemarios: Las naranjas y el mar, 1997; Llevo de la luna un rayo, 1999 y Mapa de Sal (2004). Tiene dos libros inéditos: La pendiente (poesía) y Diez típicas historias y un cuento de hadas (cuento). Está incluida en las antologías Poesía erótica de mujeres, Quito, 2001, y Ciudad en verso, Quito, 2002. Sus poemas han sido publicados en revistas internacionales de poesía.

1. ¿Cuáles son los tres títulos de la literatura universal a los que se acerca constantemente a releerlos?

Empezaré por el más antiguo en mi vida: Las mil y una noches. Aún conservo la edición de Bruguera en pasta dura, roja y bastante destartalada que mi mamá nos leía a mis hermanos y a mí antes de dormir. Conservo también la costumbre, que se ha vuelto necesidad, de leer un cuento o fragmento a la hora de acostarme. Allí encontré para siempre la magia de la literatura.

Lolita es otra de mis fijaciones. La releía en inglés hasta hace poco, cuando descubrí su belleza en español. Me gusta comparar párrafos de ambas versiones y memorizarlos como si fuesen poemas. Tengo especial predilección por los pasajes que narran el amor frustrado entre H.H. al inicio de su adolescencia y Annabel, la “niña iniciática” que no habría de abandonarlo jamás. Son escenas cargadas de un erotismo delicioso e insoportable, siempre frustrado y, por ello, aún vivo. La prosa descomunal y melodramática que utiliza el narrador para contarnos su desgracia convierte a Lolita en la novela con el mejor humor negro de la literatura.

El romancero gitano sacia mi permanente hambre de música. Música hecha únicamente de palabras, de silencios. García Lorca logra la vida y la contagia salpicada de fatalidad y de muerte. Pero es tanto el contagio que debo alejarme del Romancero cuando escribo poesía.

2. ¿Qué haría por obtener un ejemplar de la primera edición de algún libro famoso de la literatura y Cuál sería ese título?

Más que el primer ejemplar de uno de los tres tomos que recogieron su obra en 1689, 1692 y 1700 me encantaría tener los manuscritos de algún texto de Sor Juana, preferentemente del Primero Sueño. Me conformaría con el fragmento final, que quisiera enmarcar en madera rústica y colocar en la cabecera de mi cama: la luz vence sobre la noche, pero nuestras interrogantes siguen intactas.

No sé qué se habrán hecho los manuscritos. Tal vez estarán en algún museo, o habrán sido desechados cuando se realizaron las primeras ediciones. Tendría que investigar si aún existen y, de ser así, intentaría pagar su precio. No tengo dinero, pero supongo que podría vender las joyas que me dieron cuando niña y que jamás he usado. El canje valdría la pena.

3. ¿En qué libro ha encontrado su definición de “Vida”?

Cien años de soledad ha logrado lo que su autor quería: que allí estuviera “todo”. Es una novela que integra a la vida y a la muerte en su eterna sucesión. En sus páginas encuentro la historia de la humanidad: el paso del mundo premoderno y mítico hacia el mundo que existe después de la pérdida de la inocencia; el nacimiento de la semiología; el desarrollo de la técnica; las transformaciones sociales y políticas; el olvido de la Historia, narrada por el poder, frente a los hechos reales; el neocolonialismo; la guerra y su absurdo; la imposibilidad del amor.

Allí conviven el mundo de las mujeres, el mundo de los niños, el mundo de los hombres, el mundo de los ancianos. La destrucción final, acarreada por el tiempo, no es más que un nuevo comienzo de aquello ya experimentado: la repetición inevitable de la vida y de la Historia.

4. ¿Qué historia de amor de la literatura le hubiera gustado vivir?

En esto del amor soy muy mundana. No me gustan los romances ideales sino aquellos que se acaban. Me habría gustado vivir la historia entre Martín Romaña e Inés, y no exagero (valga la contradicción) al decir que en cierto modo la viví.

5. ¿Qué obra de la literatura le gustaría ver en el cine?

Opiniones de un payaso, de Heinrich Böll. Sin teorizar y sin hacer análisis de cine, simplemente creo que se trata de una historia completa: divertida, profunda, brillante, tristísima. Su visión política es mordaz y lúcida. A pesar de que la historia está narrada por el protagonista encerrado en su apartamento, la posibilidad de recrear escenas cinematográficas es muy amplia. Son tan vívidos los recuerdos del narrador que el libro parece tener voces y rostros. Eso sí, creo que de llegar a hacerse la película no perdonaría la omisión de un solo diálogo. Podría convertirse en la comedia más crítica y conmovedora del cine alemán.

6. ¿Con qué autor de la literatura le hubiera gustado conversar y compartir en una velada bohemia?

Me habría encantado pasar una velada con Naguib Mahfuz. Hablar en pasado suena pesimista porque el encuentro podría realizarse si tuviera la oportunidad de viajar a Egipto cuanto antes (sus noventa y dos años ya son muchos) y tener la buena suerte de ser recibida por él. Quisiera saber cómo es un hombre que ha llegado a conocer a su pueblo de manera tan profunda y, sobre todo, auténtica, pues lo que más respeto es la falta de aspaviento en su literatura. Narra los acontecimientos más sencillos y los más trascendentes con la misma naturalidad, como si los hubiera vivido todos. No explota a su Egipto natal ni al mundo árabe para conmover lectores que buscan lo exótico. Al contrario, se mantiene fiel al espíritu popular, revelando el carácter universal de las vivencias, pasiones y problemática humanas.

En Medellín, hace tres años, tuve la suerte de conocer al poeta egipcio Nassar Abdallah Nassar, y me atreví a encargarle una carta para Naguib Mahfuz, su amigo. Pocos meses después recibí, enviada desde El Cairo, una entrevista que le habían hecho a Mahfuz en un diario de su país. Todo estaba escrito en árabe, y uno de los párrafos venía subrayado con rojo para que yo pudiera, al menos, identificar la parte del texto en que, según Nassar me explicó, Mahfuz hacía referencia a mi mensaje de Medellín, esa carta de amor, garrapateada al apuro en la sala de espera del aeropuerto y que, a decir del amigo, lo había hecho muy feliz. Aún espero por mi velada bohemia.

7. ¿A qué autor de la literatura universal considera injustamente olvidado?

Son tantos los casos de escritores olvidados, hombres y mujeres, contemporáneos y de épocas anteriores, que me resulta difícil contestar a esta pregunta. Pienso, sin embargo, en un autor que me ha llamado la atención desde hace apenas un año: George MacDonald, el escritor de fantasía que inspiró a sus admiradores CS Lewis y JRR Tolken en la creación de obras sumamente difundidas e incluso recreadas en el cine. Sin embargo, me parece válido formular la pregunta ¿olvidado por quién, o desde qué perspectiva?. MacDonald es considerado un clásico de la novela romántica del XIX, pero no entra en la literatura de fantasía con la fuerza de Lewis y Tolken. Así pues, ha sido olvidado en un aspecto que constituye, a mi modo de ver, la esencia de su literatura.

8. ¿A qué autor de la literatura universal considera sobre valorado por la crítica y el tiempo?

Aunque no creo tener la autoridad para emitir juicios de tanta magnitud, y aunque por decir lo que voy a decir se me pudiera tachar de irreverente, pienso que un autor sobre valorado por la crítica ha sido Pablo Neruda. Es cierto que escribió poemas de gran maestría, pero no creo que la totalidad de su obra mantenga ese mismo nivel. Gran parte de sus textos da la impresión de haber sido poco trabajada y publicada sin rigor. Dentro del Canto general podemos encontrar segmentos incomparables, como lo son ciertos textos de Residencia en la tierra y, no se diga, de su primera época que introduce en nuestra literatura la presencia de lo cotidiano y, aparentemente, insignificante, marcando una ruptura. Pero me queda la sensación de que bien podría haber publicado el cuarenta por ciento de lo que publicó. Muchas de sus Odas elementales parecen una copia del discurso utilizado con originalidad en textos anteriores, y el uso (o abuso) de ciertas imágenes a lo largo de sus distintos poemarios llega a ser empalagoso. Pero, como ya lo dije, esto no me impide admirar aquellos textos que, en mi opinión, debieron ser sus únicos poemas publicados.

9. ¿Qué personaje de la literatura le hubiera gustado que exista, efectivamente?

Hasta hoy no he conocido a la persona, hombre o mujer, que no se haya enamorado de la Alejandra de Sobre héroes y tumbas. Encuentro en ella la belleza de la sombra, esa belleza que reside en el mal o, quizás, en la intuición del mal. Ella es capaz de hacer todo aquello que me atrae y me aterra. Su muerte, revelada al inicio de la novela, es el misterio que la define, como si pese a las pasiones que inundan su vida, estuviera ya muerta. Sus acciones, palabras, e incluso pensamientos, parecen regir el mundo que la rodea, sin que por ello logre jamás dominar a sus propios demonios. Me encantaría conocerla y, en ella, explorar la razón de mis obsesiones.

Otro personaje a quien quisiera conocer es la Macabea de Clarice Lispector en La hora de la estrella. Su manera de vivir cada detalle desde la simplicidad más absoluta me hace envidiarla, en cierto modo, aunque su historia está marcada por la soledad y el desamparo. Tiene una aureola de ingenuidad que me ha llevado a quererla mucho, como a una flor desamparada en la ciudad.

10. ¿En qué personaje de la literatura se ha visto reflejado en virtudes y defectos?

Cuando tenía doce años leí un libro perteneciente a la literatura juvenil: El tesoro del molino viejo, se llamaba. No recuerdo el nombre de su autora. Tampoco el de la protagonista. Pero recuerdo nítidamente las angustias vividas por la muchacha. Angustias imaginarias y terribles, como aquellas que me han asaltado desde la infancia. Leer ese libro significó encontrarme con las palabras que describían mi propia desesperación: la desesperación de una niña que no sabía, entonces, ponerle un nombre a su miedo.

11. ¿Cuáles son las cinco palabras que utiliza con obsesión en su literatura?

Son cuatro las palabras que siempre regresan a mis poemas. El sonido del agua no me ha abandonado desde que empecé a escribir. La noción de la poesía me rozó cuando escuché por primera vez el golpe de las olas contra sí mismas e intenté comprender lo que decían.

El miedo a la muerte me ha llevado a asumir el cuerpo como un objeto poético; así he conjurado los horrores que yo misma me induzco al concebirlo como el posible enemigo capaz de traicionarme en cualquier momento.

En la luz está mi búsqueda de identidad. El nombre que tengo me ha marcado de muchas maneras, pero solamente en la poesía parece tener verdadero sentido. Por eso persigo a la luz. Y es tal vez por eso que la noche me persigue.

12. ¿Con qué está comprometida su literatura?

Con ser siempre búsqueda.

13. ¿Cómo sería su vida sin la literatura?

Odio escribir, pero no puedo vivir sin hacerlo. Sin la literatura yo sería un ser más apaciguado, tranquilo. Me sentiría libre de esa responsabilidad que nadie me impuso y que, fuera de toda lógica, me obliga a seguir en esta aventura. Igual que a un amor tormentoso no puedo olvidarla. Me asalta por todas partes: desde los libros que no he leído, desde aquellos que he leído múltiples veces, desde los libros que quisiera escribir, desde los libros que he escrito, desde los que he amado, desde los que he abandonado. No concibo la vida sin la literatura porque todo es literatura. Todo quiere ser poetizado. Todo quiere ir más allá de la existencia.

ECUADOR: Julia Erazo Delgado (1972)




Julia Erazo Delgado nació en Quito en 1972. Es periodista y fotógrafa. Se ha destacado en áreas de Lengua española y Educación superior. Ha participado en diversos recitales de poesía en Ecuador y España. Ha publicado artículos periodísticos y textos literarios en diversos medios escritos, y tiene inéditos una antología de su poesía desde 1990: Paredes Blancas y un libro de poesía infantil: Tratado de las estrellas y la medialuna.

1. ¿Cuáles son los tres títulos de la literatura universal a los que se acerca constantemente a releerlos?

Me gusta releer muchos libros, pero voy a citar tres títulos clásicos por ser libros de constante consulta debido a la infinidad de lecturas que se puede hacer de ellos, la diversidad de elementos que nos aportan y por su misma extensión: La odisea, La divina comedia, El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha.

También me gustan los libros de carácter didáctico relacionados con la lengua. A ellos acudo siempre en busca de luz o de simple placer. Ellos son: la Lingüística general de Saussure, la Retórica de Aristóteles y Obra abierta de Umberto Eco.

2. ¿Qué haría por obtener un ejemplar de la primera edición de algún libro famoso de la literatura y cuál sería ese título?

Si ya se hubiera inventado la máquina del tiempo me atrevería a experimentar con ella –a pesar del terror que les tengo a las máquinas- con el fin no de obtener los originales de una obra sino de ver cómo se gestó, en que circunstancias históricas y quién estuvo detrás de ese nombre de autor que aparece en ella.

3. ¿En qué libro ha encontrado su definición de "Vida"?

En el “Mago de Oz” del estadounidense Lyman Frank Baum. De niña me impactó mucho ese cuento, me siguió gustando de adolescente, de un poco más mayor que adolescente y aún ahora que soy mamá de dos niños pequeños. Desde un comienzo me identifiqué con el personaje de Dorothy, una niña acompañada por su perrito que es arrebatada de su realidad por un torbellino y llevada a la tierra de Oz. Oz es un mundo que impone buscar el camino de regreso a casa a través de sobrepasar una serie de peripecias y de conocer a algunos personajes (el leñador de hojalata, el león cobarde, el espantapájaros, Glinda, la buena, y el mismo mago de Oz). Yo entiendo la vida como un trance de aprendizaje en el que algunos terminamos aprendiendo dulzura, paciencia, valentía, el bien y/o el mal o quizá aprendiendo a desaprender para aprender algo completamente nuevo.

4. ¿Qué historia de amor de la literatura le hubiera gustado vivir?

Una de esas historias de amor pasionales, pero atravesadas de una particular inocencia que podría entenderse como el “desarrollo cotidiano de un proceso vital”, así la de Anais Nin, H. Miller y su amiga June que se describe en sus diarios, o la del amante de la China del Norte y la niña francesa creados por Marguerite Duras.

5. ¿Qué obra de la literatura le gustaría ver en el cine?

“En busca del tiempo perdido” de Marcel Proust.

6. ¿Con qué autor de la literatura le hubiera gustado conversar y compartir en una velada bohemia?

Con la Generación de los Decapitados ecuatorianos o con los simbolistas franceses Baudelaire, Verlaine, Mallarmé, Rimbaud,

7. ¿A qué autor de la literatura universal considera injustamente olvidado?

El Ecuador no ha logrado dar un gran teatro, sin embargo los autores que lo han cultivado han puesto hitos que definitivamente deberían ser desempolvados y recuperados. Es el caso del teatro de Francisco Tobar García, Pedro Jorge Vera, Demetrio Aguilera Malta, Hugo Salazar Tamariz, José Martínez Queirolo, Álvaro San Félix, etc.

8. ¿A qué autor de la literatura universal considera sobre valorado por la crítica y el tiempo?

Paulo Coelho

9. ¿Qué personaje de la literatura le hubiera gustado que exista, efectivamente?

El principito

10. ¿En qué personaje de la literatura se ha visto reflejado en virtudes y defectos?

En la señora Dalloway de Virginia Wolf.

11. ¿Cuáles son las cinco palabras que utiliza con obsesión en su literatura?

tren, agua, ojos, esquina, lluvia

12. ¿Con qué está comprometida su literatura?

Con la metáfora de la vida, del universo, del ser, de Dios que es la “Poesía”.

13. ¿Cómo sería su vida sin la literatura?

Sería una perfecta vida aburrida.

sábado, 6 de octubre de 2007

BOLIVIA: Paz Padilla Osinaga (1961)

PADILLA Osinaga Paz (Santa Cruz, Bolivia, 1961). Ha publicado “Nel umbral”, Editorial Panamericana, La Paz, 1986; “Cuento y poesía boliviana”, 1987; “El gemido del Huracán”, 1991; “Los jinetes del tiempo”, 1992; “La covacha del loco”, 1993; “El ogro miope”, 1995; “El Paraíso de los Perdidos”, 1999. Ha sido incluido en numerosas antologías de narrativa. En 1990 gana el Premio Nacional de cuento, “España 90” otorgado por el Instituto de Cooperación Iberoamericana, La Paz. Medalla “Ordem do Mérito Cívico, Cultural e Intelectual, Austregésilo de Atahyde” otorgada por La Academia Municipalista de Letras do Brasil. “Premio Joven”, otorgado por la Cámara Junior, 1998. Medalla al Mérito Cruceño, otorgado por el Gobierno Municipal de Santa Cruz, 1999.

1. ¿Cuáles son los tres títulos de la literatura universal a los que se acerca constantemente a releerlos?

El primero es El ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha de don Miguel de Cervantes y Saavedra, libro capital de la literatura castellana que marca un hito pues da nacimiento a esa lengua organizándola. También tiene algo que es importante y que no ha sido superado aún; en el primer tomo construye la historia de El Ingenioso Hidalgo y, en el segundo, éste vive de su propia historia. Si a eso sumamos que es de los pocos libros en donde los personajes se influencian mutuamente, es decir, Sancho empieza cuerdo y termina fuera de sus cabales y, el Quijote, al revés: cada uno asume la sicología del otro de una manera magistral.

El segundo es Rojo y Negro de Stendhal, novela de contexto histórico que ayudan a comprender la relación de la literatura con la historia.

El tercero la Odisea, de Homero, por su valor mítico.

2. ¿Qué haría por obtener un ejemplar de la primera edición de algún libro famoso de la literatura y Cuál sería ese título?

Me gustaría conseguir un ejemplar de El Cantar del Mio Cid para poder comprender el complicado proceso que sufrió el castellano para formarse como lengua y terminar, hoy por hoy, siendo una de las más utilizadas en el planeta. Para poderlo conseguir, si se pudiera, empeñaría todo mi patrimonio en ello. Emprendería un viaje a algún monasterio perdido en la vieja Europa o cruzaría el continente a pie para llegar hasta donde estuviera. Tener un ejemplar de esos vale la pena cualquier sacrificio.

3. ¿En qué libro ha encontrado su definición de “Vida”?

En realidad me gustaría mencionar dos libros, el primero La Odisea, porque allí se plantea un desafío a lo establecido, se propone la posibilidad de que el ser humano pueda rebelarse a su propio destino y caminar en busca de nuevos propósitos. Significa también valentía para cuestionar las verdades universales y coraje para enfrentarse a lo desconocido.

Otro libro es Rojo y Negro porque para mi vivir significa intensidad y búsqueda y esa novela te lleva por esos caminos. Es una novela que te replantea el tema de la conformidad y te sugiere la posibilidad de encontrar cosas nuevas si es que empiezas una búsqueda y, a mí, lo que más me gusta es buscar....

4. ¿Qué historia de amor de la literatura le hubiera gustado vivir?

Me hubiera gustado ser el amante de Madame Bovary. Me gustan las mujeres intensas e impredecibles, mujeres con las cuales se debe estar permanentemente alerta, mujeres regidas por una especie de moral natural que no tienen prejuicios que las atajen. Me gusta el amor como un acto animal, carnal, sublime, místico y natural. Te enganchas y ya...

5. ¿Qué obra de la literatura le gustaría ver en el cine?

Nada en especial porque el cine no me gusta mucho. La novela que me hubiera gustado ver en el cine era “Pedro Páramo” y ya está en ese formato, así que no tengo nada pendiente a ese respecto. Normalmente entre la literatura y el cine existe un pequeño problema y es que son dos lenguajes totalmente distintos, entonces, algo se pierde o se gana cuando se pasa de un formato a otro. Es casi similar al proceso que sufre un libro cuando es traducido; casi nunca son similares, cada idioma tiene sus exigencias y eso modifica el original. Por eso no me gusta el cine... tomado de obras literarias conocidas.

6. ¿Con qué autor de la literatura le hubiera gustado conversar y compartir en una velada bohemia?

Con Juan Rulfo, pero lastimosamente no se pudo pues cuando tenía opciones de poder viajar a México para conocerle, falleció. He leído sus libros, sus entrevistas y sus guiones de cine, he visto sus fotografías y creo que es una persona que vivió en el límite, supo enfrentar a sus demonios con valentía, vivió entre el purgatorio y el infierno sin temor alguno. Lo imagino sereno frente a la muerte, consciente del rumbo a seguir, sin dudas. Ese es mi ideal de héroe humano y literario.

7. ¿A qué autor de la literatura universal considera injustamente olvidado?

El proceso actual de selección universal es injusto, pues los autores son rescatados por las empresas editoriales en base a los requerimientos de los lectores. Estos lectores, normalmente, son guiados por criterios educativos metidos en curriculas elaboradas sin criterios literarios, sino de otro orden. En base a ese criterio, creo que “Las Mil y Una Noches” es un libro que es injustamente olvidado por las curriculas pero, misteriosamente, es muy leído por la gente común que, simplemente, quiere solazarse con su lectura. Entonces, sería muy bueno definir entre un libro al que acuden los lectores y libros a los que los lectores son obligados a acudir. Otro libro olvidado pero que sobrevive, incluso a nivel de fotocopias, es Gargantúa y Pantagruel.

8. ¿A qué autor de la literatura universal considera sobre valorado por la crítica y el tiempo?

Si García Márquez esta en ese grupo, creo que se sobrevaloró su literatura buscando imponerlo como fenómeno literario. Creo que los libros deben abrirse camino solos, como es el caso de Pedro Páramo, libro al que de verdad considero injustamente olvidado. (hablando entre los latinos)

9. ¿Qué personaje de la literatura le hubiera gustado que exista, efectivamente?

El viejo, de Heminway, que se adentra al mar y lucha, en silencio, contra la naturaleza, contra el pez y contra todas las adversidades. Ese es el modelo de ser humano que tengo muy bien metido en la cabeza. Con entereza y sin cansancio, sin reclamos y con firmeza. Lucha con denuedo y astucia pero se resigna cuando pierde, sin rencores, con esperanza.

10. ¿En qué personaje de la literatura se ha visto reflejado en virtudes y defectos?

Julián Sorel, personaje de Stendhal, en la obra Rojo y Negro. Por que es muy intrépido, tiene definidas su cosas y un mundo interior muy turbulento que necesita controlar. Es muy apasionado, a momentos muy vehemente, pero puede hacer actos heroicos sin medir las consecuencias. Es orgulloso y altivo, pero también firme y decidido. Es un personaje muy bien construido.

11. ¿Cuáles son las cinco palabras que utiliza con obsesión en su literatura?

Destino

Castigo

Desnudez

Resignación

Rodar el mundo

12. ¿Con qué está comprometida su literatura?

Con el realismo maravilloso, me gusta la literatura fantástica y creo que es el condimento que ha perdido la literatura actual pues por querer ser muy actual pierde vigencia universal. La literatura debe tener un alto grado de construcción poética y, la única manera de dotarle de ese complemento es construyendo fábulas que, pudiendo ser actuales, puedan ser universales. La literatura es, fundamentalmente, un desafío del lenguaje, no de la descripción o de narración.

13. ¿Cómo sería su vida sin la literatura?

Un tanto caótica, pues dejaría de tener sentido ya que el único momento en que me siento vivo, que la adrenalina fluye por mi cuerpo, es cuando estoy creando. Se me encienden todas las neuronas y puedo organizar el mundo, todo adquiere sentido, las funciones lógicas se me activan y todo fluye; puedo organizar el caos y eso le da sentido a mi vida.

CUBA: Armando Cristóbal (1938)


CRISTÓBAL Armando (La Habana, Cuba, 1938). Narrador y ensayista. Inicia su obra literaria en 1961. En los años 70 formó parte del grupo que dio inicio a la moderna literatura negra en Cuba. Su cuentos, novelas y ensayos han recibido premios y menciones. Ha sido traducido a diversos idiomas. Entre sus libros publicados: “La ronda de los rubíes” (novela, 1973), “Explosión en Tallapiedra” (novela, 1979), “Fábulas del monte” (cuentos, 1980), “...Aunque no la guerra” (Cuentos, 1983), “La batalla”, (novela, 1988), “Un tema cubano en tres novelas de Carpentier” (ensayos, 1993), “La máquina” (novela, 1998), “Literatura y sociedad en Cuba” (ensayos, 2003). En 2004 aparecerán “Las puertas del infierno” (cuentos) y “Un traspatio en el jardín” (cuentos). Miembro de la SCIF y de la UNEAC, de la que fue su Secretario Ejecutivo. Actualmente es Consejero de la Embajada cubana en España. Ha recibido, entre otras, la Distinción por la Cultura Nacional.

1.- ¿Cuáles son los tres títulos de la literatura universal a los que se acerca constantemente a releerlos?

Sin dudas, serían más de tres. Y habrían variado con el tiempo. Y no serían sólo de narrativa. En una época fue El Quijote de Cervantes y todo el siglo de oro español. En otro momento, títulos entrañables latinoamericanos, en especial de García Márquez y Juan Rulfo. No han dejado de estar presentes autores estadounidenses como Hemingway y Faulkner. Balzac y Flaubert fueron de cabecera por años. Pero en estos últimos tiempos, si me atengo estrictamente a la pregunta, tendría que reconocer que esos tres títulos son: El Fausto de Goethe, Crimen y castigo de Dostoievski y El siglo de las luces, de Alejo Carpentier. El primero, por su enorme significación en cuanto a valores humanísticos esenciales aportados por Europa al acerbo común. El segundo, por su inagotable fuente de conocimientos sicológicos y su tratamiento literario. El tercero, por la magistral e inigualable lección que brinda en la literatura histórica.

2.- ¿Qué haría por obtener un ejemplar de la primera edición de algún libro famoso de la literatura y cuál sería ese título?

No soy coleccionista de primeras ediciones y, por otra parte, ello requeriría cuantiosos recursos que no poseo. De donde nunca había pensado en este supuesto. Y. Sin embargo...no hay duda de que me resultaría muy gratificante poseer un ejemplar de la primera edición del Vuelo nocturno, de Saint Exupéry. De todas maneras, nunca haría un esfuerzo trascendente por obtenerlo. Preferiría que los métodos de reprografía avanzaran mucho más, para que sus copias llegaran a todos, y guardar celosamente -como una joya- el original.

3.- ¿En qué libro ha encontrado su definición de “Vida”?

No he leído un libro que por sí solo me haya ofrecido una definición que se corresponda con el sentido de “vida” que yo poseo. Aunque no puedo negar que muchos y diversos libros han contribuido a conformarla en mí. Es más, sin ellos no hubiera podido elaborarla. No podría limitar tales libros a las bellas letras. Y aunque resulte convencional, no podría dejar de mencionar el Nuevo Testamento, como resultaría imposible para mí no incluir El Capital, de Carlos Marx. Porque en esos dos libros tan distintos, como en otros muchos (por ejemplo, en la obra de José Martí), subyace el esfuerzo humano por explicarse la vida y darle un sentido. Debo reconocer también la presencia de otras artes (música, pintura, cine), las ciencias, no sólo el pensamiento social, y por sobre todo la entrañable relación con la naturaleza y con las gentes mismas.

4.- ¿Qué historia de amor de la literatura le hubiera gustado vivir?

La que sirve de sustento a la novela De entre los muertos de Boileau y Narcejac, y en la que se basa esa extraordinaria película de Hitchcock titulada “Vértigo”. Quizá porque ella da una dimensión tan profunda al sentimiento amoroso (aunque esto pueda sonar a romanticismo trasnochado) que lo vincula al nunca jamás de la muerte. No en balde ese afán en traspasar las fronteras del ignoto supuesto, se encuentra en la tradición oral, en las leyendas y en las literaturas de todos los pueblos del orbe, y bastaría recordar el antecedente de Orfeo y su amada Eurídice. La conjunción del amor y la muerte de los amantes otorga un hálito especial a obras tan conocidas como Romeo y Julieta o Tristán e Isolda. La novela francesa ofrece otros registros del sentimiento amoroso que resultan particularmente hermosos, pero desde luego –en ningún caso- me gustaría vivirla hasta su morboso final.

5.- ¿Qué obra de la literatura le gustaría ver en el cine?

En realidad me gustaría una presencia mayor de la literatura en el cine actual, y no precisamente en versiones tan rigurosas a la letra que impida el enriquecimiento que siempre ofrece la imagen al pensamiento y su expresión literal, cuando existe una adecuada traslación de las formas expresivas de un medio a otro. Hace tiempo me pregunto, cuánto no podría crecer en el cine una novela como el Ensayo de la ceguera de Saramago. Pero la que realmente me gustaría ver en ese proceso sería El acoso de Carpentier. En realidad no es una idea original mía y ya , tras su muy controvertida aparición en la década de los 50, la cinematografía hollywoodiense acarició el proyecto con Tyrone Power, que nunca se llevó a efecto. En una investigación inédita y un ensayo publicado, he comprobado y expuesto la extraordinaria conjunción de historia, teatro, música y literatura en esa novela, casi policíaca.

6.- ¿Con qué autor de la literatura le hubiera gustado conversar y compartir en una velada bohemia?

Pues usando criterios muy restringidos a los términos de la pregunta, me hubiera fascinado y conversar con Don Ramón de Valle Inclán, el creador de los esperpentos y un bohemio él mismo. Resultaría fácil si yo pudiera sustituir precisamente en sus Noches de Bohemia a Don Latino, para acompañar al alter ego “valleinclaniano” Max Estrella, por su Madrid finisecular y pulsar el ambiente y los personajes con que se encuentra, ficticios o reales, como el nicvaragüense Rubén Darío, y seguir su vía crucis hasta el final para, tal vez, calificar ese mundo como lo hace Don Ramón por boca de Don Latino.

7.- ¿A que autor de la literatura universal considera injustamente olvidado?

Son muchos. Tantos, que el espacio no alcanza. Identificaré en uno solo a todos: ¿quién recuerda a Jacques Roumain y sus Gobernadores del rocío? ¿Dónde estás las merecidas, populares y recientes ediciones de su obra, precedidas de adecuadas reseñas críticas que subrayen sus valores y mencionen sus límites, dentro del relieve que llegó a alcanzar?

8.- ¿A qué autor de la literatura universal considera sobrevalorado por la crítica y el tiempo?

Entre otros, sin duda, a Milan Kundera. Sin negar la fluidez de su escritura, creo que la supuesta profundidad de su obra no es más que un retaceo de autores mayores aderezando cierta óptica política contemporánea.

9.- ¿Qué personaje de la literatura le hubiera gustado que exista, efectivamente?

En realidad no me sería agradable encontrarme con Enma Bovary, más gruesa y con minifalda en un tren suburbano, ni con Lord Jim dedicado a faenar un yate de recreo para turistas, ni a Doña Bárbara como gerente de un picadero y restaurante campestre, ni al viejo pescador Santiago aún pendiente de la suerte que le deparen los tiburones, ni al Capitán Alatriste actuando como extra en un film de aventuras, ni a Mackandal con una consulta esotérica privada... En fin, creo que los personajes, como creación de sus autores tienen vida propia en el contexto estético que les ofrece la literatura, pero por su propio carácter –por más realistas que hayan sido concebidos- sólo pueden vivir en esa otra dimensión de la realidad que es la literatura.

10- ¿En qué personaje de la literatura se ha visto reflejado en virtudes y defectos?

En todos los personajes que he asumido como lector he encontrado en mayor o menor medida los muchos defectos que poseo y las pocas virtudes que pudiera tener. Pero, mucho más interesante ha sido descubrir algunos defectos que no padezco, porque significa que no todo está perdido. Y es una verdadera satisfacción descubrir numerosísimas virtudes que –lamentablemente- todavía mi conducta no me permite mostrar. Se pone en evidencia cuán diverso es el humano acontecer, tanto, que resultaría imposible registrar todos y cada uno de los defectos y virtudes que ostentan los personajes de la literatura en cada uno de nosotros y que son, no hay que olvidarlo, recreación fantasiosa, de los que han caracterizado o caracterizan a sus modestos lectores. En fin, reconocería el defecto de no escuchar suficientemente a los demás, porque es uno de los que más aparece en todos los personajes.

11- ¿Cuáles son las cinco palabras que utiliza con obsesión en su literatura?

En orden no muy preciso: significación, ominoso, resplandeciente, placentero y sorprendente. Visto ahora juntas y fuera de contexto y limitadas a las cinco que solicita el cuestionario, me llama la atención que cuatro de ellas sean adjetivos. Que de esas cuatro sólo una resulta amenazante, mientras que las otras tres son de indudable prosapia epicúrea, aunque en diversos grados. La quinta palabra resulta indagatoria, sustantivada con carácter cognoscitivo, lo que no está nada mal si, más que una palabra reiterativa, resultara una actitud general. Pero eso no tiene que ver con la pregunta...afortunadamente.

12-¿Con qué está comprometida su literatura?

Es conocida la complejidad de las relaciones entre literatura y sociedad. El compromiso social de un escritor involucra su literatura, por lógica coherencia humana; pero, no necesariamente en temas ni en formas expresivas. Un poema de amor, la descripción de un paisaje, una reflexión sobre problemas concretos de la vida, no tienen porque mostrar un compromiso de esa naturaleza. No hay temas prohibidos para la literatura, tampoco los hay exclusivos. Es el escritor quien debe decidir si hace expreso su compromiso –si lo tiene conscientemente- y cómo hacerlo. Para los cubanos, José Martí es un ejemplo egregio en este sentido. De esa manera mi literatura está comprometida con la humanidad y con su mejoramiento en todos los sentidos; o lo que es igual, referido a mi Patria, con la revolución y el socialismo, que es el cauce para alcanzar ese propósito. El resto, es un problema de profesionalidad.

13- ¿Cómo sería su vida sin la literatura?

No sería.

ESPAÑA: Juan Ruiz de Torres (1931)



RUÍZ de Torres Juan (Madrid, España, 1931). Dr. Ingeniero Industrial, Dr. Filología Hispánica, Lic. Informática. Residió veinte años en ocho países. Profesor universitario (España, Colombia, EE UU); experto de las Naciones Unidas (Chile, Grecia, Rep. Dominicana); I.B.M. (Bélgica, Italia, España). Fundó y dirigió desde 1951 grupos de teatro, profesionales y literarios, entre estos tres Ateneos (Colombia, Chile y Grecia), la Asociación Prometeo de Poesía, la Academia Iberoamericana de Poesía y otros. Ha publicado una novela, veinticuatro poemarios, desde La luz y la sombra, 1965, a Reflejos (antología consultada y comentada), 2003, y plaquetas de poesía. Entre sus publicaciones en otros géneros, Inventario de la Poesía en Español 1951-2000 (base de datos de 4000 poetas de lengua española). Ha sido traducido a catorce lenguas, en tres de ellas formando libro. Crítico literario. Editor y director de una decena de revistas. Habla francés, inglés, italiano, griego y ruso. Distinciones honoríficas y premios de siete países.

1. ¿Cuáles son los tres títulos de la literatura universal a los que se acerca constantemente a releerlos?

- “Ficciones”, de Jorge Luis Borges

- Pentalogía “Benasur de Judea”, de Alejandro Núñez Alonso

- “The Alexandria Quartet”, de Lawrence Durrell

2. ¿Qué haría por obtener un ejemplar de la primera edición de algún libro famoso de la literatura y Cuál sería ese título?

- ¿”Hacer”? Nada. Pagaría dinero, si no tenía el libro (como “Mío Cid Campeador”, de Vicente Huidobro, inencontrable). A mí me interesa el texto de los libros, no el continente. No atribuyo más valor a la primera edición que a la de ayer, si ésta es fiel y está dignamente impresa. Tengo en mi biblioteca innumerables libros comprados de ocasión.

3. ¿En qué libro ha encontrado su definición de “Vida”?

- Nadie puede encontrar en un libro su definición de “vida”, porque todas las vidas, aún las más anodinas, son distintas e intensamente importantes para quien las vive. Así, uno alcanza su definición personal de vida a base de vivirla. O no la alcanza nunca; no veo por qué o para qué hay que definir siempre los conceptos abtractos.

4. ¿Qué historia de amor de la literatura le hubiera gustado vivir?

- Casi, a riesgo de ser pedante, repetiría palabra por palabra mi respuesta en 3. He tenido algunas historias de amor en mi vida, afortunadamente. Todas ellas, mientras duraron – “el amor sólo dura dos mil metros”, dijo Jardiel Poncela – fueron estupendas e irrepetibles. Otra cosa es que recuerde emocionado algunas de la literatura: la de Vera y Boris, en “El declive” de Goncharov; la de Euriclea y Epío, en “Morir en Troya” de Angela Reyes; la más imposible y unilateral, la de don Quijote y Dulcinea.

5. ¿Qué obra de la literatura le gustaría ver en el cine?

- No estoy muy convencido de que el cine haga ningún favor a una gran obra literaria cuando la escenifica; son dos formas de arte casi incompatibles. Pero, puestos a especular y a elegir una, me gustaría ver serializada para TV la primera serie de los “Episodios Nacionales” de Benito Pérez Galdós.

6. ¿Con qué autor de la literatura le hubiera gustado conversar y compartir una velada bohemia?

- Sin duda alguna, con César Vallejo.

7. ¿A qué autor de la literatura universal considera injustamente olvidado?

- A Alejandro Núñez Alonso, novelista asturiano, creador de “Benasur de Judea”, de “Semíramis”, de “La gota de mercurio”. Su lectura me produce repetido e incuestionable placer.

8. ¿A qué autor de la literatura universal considera sobrevalorado por la crítica y el tiempo?

- A algunos poetas y no pocos novelistas. Pero, pues que todos ellos trabajaron con fe, bien está que hayan conseguido renombre. Aunque un escritor fuese recordado por toda la existencia de la raza humana, que no preveo larga, no sería bastante para compensar su dedicación a algo tan poco práctico como es escribir, en lugar de vender tomates o especular con la venta de terrenos.

9. ¿Qué personaje de la literatura le hubiera gustado que existiese, que fuese real?

- El capitan Acab, de “Moby Dick”.

10. ¿En qué personaje de la literatura se ha visto reflejado en virtudes y defectos?

- En Don Quijote de la Mancha, salvadas todas las inmensas distancias.

11. ¿Cuáles son las cinco palabras que utiliza con obsesión en su literatura?

- Tiempo (y palabras afines), hombre (y afines), mano (y afines), mirar, quizás (recuento real sobre un libro, “Sic transit”)

12. ¿Con qué está comprometida su literatura?

- Con la palabra, a la que hay que perseguir de continuo. Cuando crees que la atrapas, te das cuenta de que es un espejismo, porque no es la amada que buscabas.

13. ¿Cómo sería su vida sin la literatura?

- Menos angustiada y mucho más divertida.

martes, 2 de octubre de 2007

ECUADOR: Galo Mora (1957)


Galo Mora Witt nació en Loja, Ecuador, en 1957: escritor, compositor, músico, antropólogo, integrante del conjunto musical ecuatoriano "Pueblo Nuevo". Dirigió los talleres literario-musicales de la librería "Albatros", de Ginebra; autor del estudio introductorio a las obras completas del destacado escritor ecuatoriano Pedro Jorge Vera. La reciente obra de Galo Mora, en el género de ensayo narrativo, "Un Pájaro Redondo para Morir"

1. ¿Cuáles son los tres títulos de la literatura universal a los que se acerca constantemente a releerlos?

El Difunto Matías Pascal
, de Luigi Pirandello; Opiniones de un payaso, de Heinrich Böll y Blanche o el olvido, de Louis Aragón.

2.- ¿Qué haría por obtener un ejemplar de la primera edición de algún libro famoso de la literatura y Cuál sería ese título?
Urgaría, como lo vengo haciendo desde hace dos décadas, en librerías de última mano. Mi interés mayor es conseguir la novela “Ojeras de Virgen”, de Pablo Palacio, que se perdió en la borrasca del tiempo.

3. ¿En qué libro ha encontrado su definición de “Vida”?
He encontrado la memoria y la vida en el poema “Lluvia Oblicua”, de Fernando Pessoa.

4. ¿Qué historia de amor de la literatura le hubiera gustado vivir?
El triángulo de Cora, Nick y Frank de El cartero siempre llama dos veces de James Cain.

5. ¿Qué obra de la literatura le gustaría ver en el cine?
Quisiera ver El Capital, de Marx ( Einseistein hizo un guión que desgraciadamente no se llegó a filmar).

6. ¿Con qué autor de la literatura le hubiera gustado conversar y compartir en una velada bohemia?
Una noche de farra interminable, con músicos como los pianistas Federico García Lorca y Felisberto Hernández, el violín de Enrique Terán, la percusión de Luis Palés Mattos, la carcajada de Manuel Agustín Aguirre, a mi ángel guardián Alfredo Mora Reyes, el contrapunto de Homero Manzi y Enrique Santos Discépolo, y, por supuesto, Pueblo Nuevo.

7. ¿A qué autor de la literatura universal considera injustamente olvidado?
A Verga.
Me refiero a Los malasangre y Nedda, del escritor italiano Giovanny Verga.
Otro autores olvidados o parcialmente marginados son Wilheim Reich, (más cuentista que científico), Waldo Frank y Ramon J. Sender.

8. ¿A qué autor de la literatura universal considera sobre valorado por la crítica y el tiempo?
A José Lezama Lima

9. ¿Qué personaje de la literatura le hubiera gustado que exista, efectivamente?
Los heterónimos de Fernando Pessoa y el capitán Ayrton Viera, de O Cangaceiros, de José Lins do Rego.

10. ¿En qué personaje de la literatura se ha visto reflejado en virtudes y defectos?
Funes, el memorioso, de Borges, capaz de recordar todo y ocioso para el pensamiento abstracto.

11. ¿Cuáles son las cinco palabras que utiliza con obsesión en su literatura?
Decía Roque Dalton que las más bellas palabras del diccionario eran: flor, abeja, lágrima, pan, tormenta. Bajo ese panorama yo diría: pasionaria, nigromante, memoria, nostalgia, forastero, aunque deberían incorporarse las palabras o frases que antes no existían o que han dejado de existir, como Trilce, oscurana, fulero, campo de aviación, cartapacio, y quizá el verbo cernudear como análogo a poetizar.

12. ¿Con qué está comprometida su literatura?
Con la memoria y el humor. Creo que ambos son antídotos contra el ultraje imperial.

13. ¿Cómo sería su vida sin la literatura?
Un asco o un paraíso